lunes, 5 de noviembre de 2018

El Liderazgo Educativo como modelo de gestión organizacional.



Tal y como su nombre lo indica, se refiere a la toma de responsabilidades en un ámbito escolar o institucional. Su mayor objetivo radica en formar a las personas en aras no solo de lograr un objetivo en común, sino también para que adquieran el conocimiento necesario con el cual podrán hacerse cargo de sus deseos personales, así como de su realización profesional.
El liderazgo educativo puede comenzar desde los niveles más básicos y continuar a lo largo de la formación de una persona. Es por ello que abarca un gran número de grados, sin importar la edad de una persona que sigue preparándose.
Podemos concluir que liderazgo educativo es la capacidad de influir, o más concretamente, como la labor de dotar de un sentido común a la organización escolar e influir en el comportamiento de ella según (Leiithwood et al., 2006).  De igual forma Robinson (2009) afirma, que “el liderazgo educativo es aquel que influye en otros para hacer cosas que se espera mejorarán los resultados de aprendizaje de los estudiantes.  El liderazgo educativo adquiere vital importancia al influir en los resultados de aprendizaje y al impactar de lleno en los desafiaos sociales y culturales que presenta la globalización.  El mundo globalizado, impone cada vez más exigencias a la manera en que se gestionan los diversos procesos que ocurren en la organización y especialmente a la forma en que los líderes gestionan su rol y mueven a las personas en la consecución de un objetivo común.
La integración de las tecnologías, la inclusión y el desarrollo integral de los estudiantes son desafíos a los cuales los directores de escuela deben responder.  Uno de los desafíos al modelo educativo de este siglo, es el crear escuelas que aseguren a todos los estudiantes de todos los lugares, el éxito educativo, es decir una buena educación. Hoy en día, “las organizaciones con futuro son aquellas que tengan capacidad para aprender a desarrollarse y hacer frente al cambio” Bolivar (200), por ello, los esfuerzos requieren estar dirigidos a la mejora de los aprendizajes de los estudiantes, siendo los directores quienes ejerzan el rol de líderes educativos al hacer una diferencia en la calidad de las escuelas y en la educación que reciben los niños y jóvenes.  El liderazgo educativo cobra gran importancia en la investigación educacional a nivel internacional y en las políticas públicas de cada país, por cuanto deben ser capaces de crear el clima adecuado para que los docentes apliquen estrategias didácticas y de evaluación de aprendizajes acorde a los nuevos enfoques de enseñanza-desarrollo, supervisando los resultados, retroalimentando, motivando el progreso y tomando decisiones a tiempo.  

Mejorar la calidad de los directores es un gran desafío que obliga a los países a considerar al liderazgo como un eje central en sus reformas educacionales.  Para ello se incrementan las responsabilidades que tienen los directores y las expectativas que se tienen de su rol, por ser ellos quienes influyen en los resultados de la gestión de los establecimientos.
Respecto a esta mejora, la evidencia da cuenta de que instalarla como centro requiere ineludiblemente de incidir en las capacidades, habilidades, motivaciones y condiciones para el desarrollo del “núcleo pedagógico” (Elmore, 2010), construyendo prácticas a nivel de aula y de organización.  La creciente atención en el liderazgo viene así acompañada de cambios en el rol y en las expectativas del equipo directivo, entre los que destacan la necesidad de una mayor centralización que otorgue mayores atribuciones y responsabilidades a los líderes escolares.
La capacidad para mejorar un centro escolar depende, de manera relevante, de equipos directivos con liderazgo que contribuyan a dinamizar, apoyar y animar que aprenda a desarrollarse, contribuyendo a construir la capacidad interna de mejora.  La mejora de un centro escolar depende de directivos con liderazgo, capaces de dinamizar y animar al alumno a que aprenda a desarrollarse y a construir su capacidad interna de mejora.  Y para que un centro escolar tenga futuro debe tener la capacidad de desarrollarse y hacer frente al cambio. Como dicen Stoll y Temperley (2009):  los líderes escolares sólo pueden influir en los resultados de los estudiantes si cuentan con autonomía suficiente para tomar decisiones importantes acerca del currículum y la selección y formación de maestros; además, sus principales áreas de responsabilidad deberán concentrarse en mejorar el aprendizaje de los alumnos. Los países optan cada vez más por la toma de decisiones descentralizada y por equilibrar ésta con una mayor centralización de los regímenes de rendición de cuentas, como las pruebas estandarizadas (p. 13).

El líder educativo, ¿Nace o se hace?

Según un estudio llamado “Pasión e Intuición” publicado en Inglaterra por (Parker, 2002) de 5 directores de establecimientos públicos de condiciones desafiantes, los líderes ven la labor docente como más que un solo trabajo.  El estudio determinó que:  El rol del director es un factor central en la eficacia escolar, lo que afirma el postulado de Robinson (2009) sobre la mejora de los resultados de aprendizajes de los alumnos y la influencia que tiene en ello el rol de líder.  No es posible concebir el liderazgo sin un modelo sobre cuáles son los componentes esenciales de una persona eficaz.  Es la historia personal la que favorece la disposición a asumir riesgos y el pensamiento creativo o no convencional.  La carrera les enseña a los líderes la satisfacción de ganar, pero la historia de vida fortalece el deseo intenso de no perder.

·     El carisma, la consideración individual, estimulación intelectual, inspiración y la tolerancia psicológica, son algunas de las dimensiones que caracterizan a un líder educativo.  Liderar no puede verse sólo como un conjunto de comportamientos y habilidades discretas que de alguna manera son neutras y abstractas, sin una relación compleja y profunda con la construcción de la persona que lidera.  En ese sentido la integración y congruencia entre las etapas de la experiencia vital es una herramienta fundamental para el liderazgo.  Los líderes deben utilizar sus conocimientos y habilidades con un fuerte sentido de la confianza aplicando su experiencia y su sabiduría para cuestionar su realidad, la de su establecimiento en intervenir para modificar dichas realidades, implementando espacios de debate y difusión de prácticas para mejorar los resultados organizacionales y modificar la visión reduccionista de los planes formativos que no potencian el desarrollo de competencias actitudinales.
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¿Son realmente efectivos? ¿Un líder nace o se hace? Como competencia actitudinal el liderazgo es muy difícil de evaluar y de adquirir, no basta con simplemente realizar un curso de capacitación y obtener una certificación sino se demuestra adquisición de dicha competencia en el mundo del trabajo.  El rol del líder escolar implica transformar las prácticas tradicionales al interior de la escuela con el objeto de mejorar la cultura organizacional.  Cabe destacar también que un aspecto importante en el líder educativo es la experiencia, ya que dota al director al saber cómo actuar muchas veces ante vicisitudes como también conocer el entorno, más actualización y la mejora continua,  será un líder que es ejemplo para los docentes y personal que sean influenciados por él.

¿Qué está haciendo el país en cuanto a la formación en liderazgo?

En nuestro país recientemente el Mineduc ha impulsado una política para que todos los profesionales de educación se puedan profesionalizar en la rama en la que se desenvuelven que es algo que es necesario para mejorar la calidad de educación en nuestro país, lamentablemente no se generan programas de formación que sean gratuitos por algunas identidades acreditadas sino con fines de lucro.
Tanto a nivel nacional como internacional se confirma la importancia del liderazgo directivo en los resultados de aprendizaje de los alumnos y la clave de esta competencia en las escuelas eficaces.  La mejora continua que se espera ocurre solo cuando en las escuelas se encuentran las condiciones internas apropiadas, de las cuales las capacidades de liderazgo de los directores es una de las más relevantes, para lograrlo sería importante instaurar un sistema de selección de todos los cargos directivos.

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Referencias Bibliográficas
·         Riveros, B. (2017). El Liderazgo educativo como modelo de gestión organizacional, Gestión de las personas y tecnología, Edición No. 30.
·         Bolivar, A. (2000). Los centros educativos como organizaciones que aprenden. Madrid. La Muralla.
·         Feliciteca, (2013-2018), ¿Qué es el liderazgo educativo?.  Recuperado de http://feliciteca.com/que-es-el-liderazgo-educativo.
·         Leithwood, K., Day, C. (2006).  Successful School Leadership, UK: National College for School Leadership.
·         Euroresidentes, vida inteligente, Liderazgo educativo y pedagógico.  Recuperado de https://www.euroresidentes.com/empresa/liderazgo/liderazgo-educativo.
·         Ministerio de Educación. Sistema Nacional de Formación del Recurso Humano Educativo del Ministerio de Educación (SINAFORHE), Guatemala, noviembre 2008.

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